
Nunca he sido muy supersticioso, pero es que llega un momento que uno ya no sabe donde se va a agarrar, así que decididamente voy a ir a pasar el agua, ahora voy a contaros porque. No sin dificultades llegamos a eso de las 9:15 horas de la mañana al pueblo de San Martín de Vallés y comenzamos los preparativos de la carrera. Una hora más tarde ya estábamos con el brieffing donde nos advirtieron de los detalles de la prueba. En teoría era una prueba rápida solo con una zona de barro en la que no deberíamos tener problemas con los reglajes de cross y joer no dieron una.
La cosa es que en un abrir y cerrar de ojos ya estaba en salida para entrenos. Salí y en la primer curva se me caló……otra vez primera, segunda, tercera, una zona muy rápida, un cambio de camino en bajada, un seto en una zona ligera se me mete en el trapecio derecho y salgo catapultado por encima del manillar, menuda hostia y eso que no estoy arriesgando. Salgo de nuevo y tranquilamente intentando fijarme en los peligros hasta que en la mitad del recorrido EMBOSCADA……… estaban todos atascados en un barrizal de tres tramos de unos trescientos metros del que tardamos en salir una media hora……desesperante.
Cuando llegamos a meta, no nos dió tiempo ni para cambiar de ropa, yo gracies a Julín como no (fiel escudero) pude cambiar camiseta, gafas y guantes mientras esperaba la salida. Finalmente la organización decidieron acortar el recorrido para evitar el barrizal.